martes, 17 de abril de 2007

dados

Yo lo de Dios lo llevo muy mal. Nunca nadie ha intentado ni remotamente convertirme a ninguna fe ( bueno supongo que mi abuela intentó hacerme católica apostólica romana pero la cosa no fue grave) y a mí lo de la religión pues nunca me ha llamado mucho. Pero claro con el tiempo las cosas cambian y parece que hay que echarle un vistazo al tema porque por algo será que ninguna cultura del mundo anda por ahí sin dioses.

Y finalmente he encontrado mi "fe". El azar. Los milagros ocurren, todos los hemos visto. Cada vez que pensamos "el mundo es un pañuelo" en realidad queremos decir que nos hemos encontrado con alguien cuando la probabilidad de que eso ocurriera era muy pequeña. También creo en las fuerzas de equilibrio cósmico, todo se compensa. Y, por encima de todo, creo en el caos. Creo que el caos tiene unas normas propias, consistentes en la falta de orden. ¿Alguien se da cuenta de lo difícil que es quitar el orden?

Azar, caos y equilibrio cósmico. Siempre he creído que soy una persona con suerte. Tengo muy buena suerte. Claro que los demás también y no se dan cuenta. Ahora parece que la suerte me da la espalda y la sensación de vacío es enorme.
Me gusta regalar dados a las personas que me importan.

miércoles, 11 de abril de 2007

Alguien con quien he hablado muy pocas veces en mi vida se me ha acercado hoy. Sé su nombre, su edad, sé que es un pesado... poca cosa más. Yo estaba con una gente y el tío llega, se queda allí plantado, como si me tuviera que decir algo decentemente importante. Interrumpo la conversación, le miro. Él se queda allí un rato... como si estuviera viendo llover... me pregunto si no me habrá conocido en absoluto. Al cabo de un buen rato me mira y dice:
-Ay! Es que tenía una cosa aquí. - Se toca la barbilla.
Yo estaba flipando en colores.
-Bueno que me voy.- Y se queda allí. Yo no sabía donde meterme.
Y al cabo de otro buen rato, se gira y dice "Adiós, " (en un tono que indica que le acabo de dar la mejor noticia de su vida) "nos vemos!". Es a remarcar el hecho de que yo no he abierto la boca en todo el rato.
Miro a los demás. Es evidente que no le conocían. Bueno sí, conozco a gente rara, ¿pasa algo?